Los 3 consejos para cuidar a los miembros de la familia con VIH

Virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es una infección que ataca el sistema inmunitario del cuerpo, específicamente las células blancas del sangre llamadas células CD4. Al destruir estas células CD4, el VIH debilita la inmunidad de una persona frente a infecciones oportunistas, como la tuberculosis y las infecciones fúngicas, infecciones bacterianas graves y ciertos tipos de cáncer. La OMS recomienda que toda persona que pueda estar en riesgo de infección por VIH tenga acceso a pruebas. Las personas con mayor riesgo de infección por VIH deben buscar servicios integrales y eficaces de prevención, pruebas y tratamiento del VIH.

Signos y síntomas del VIH/SIDA
Los síntomas suelen ser causados por condiciones que no ocurren naturalmente en personas con sistemas inmunitarios sanos. La mayoría de estos síntomas son infecciones oportunistas causadas por bacterias, virus, hongos y parásitos, que normalmente son controlados por elementos del sistema inmunitario destruidos por el VIH. Síntomas específicos son los siguientes;
- Pulmonar
Neumonía por Pneumocystis (PCP) (originalmente conocida como neumonía por Pneumocystis carinii) es relativamente rara en personas sanas e inmunocompetentes, pero común entre personas infectadas con VIH. Es causada por Pneumocystis jirovecii. - Gastrointestinal
Esofagitis es una inflamación de la mucosa inferior del esófago (el esófago o faringe que conduce al estómago). - Neurológico y psiquiátrico
La infección por VIH puede provocar una amplia gama de consecuencias neuropsiquiátricas, ya sea como resultado de que el sistema nervioso se vuelva susceptible a infecciones o como consecuencia directa de la enfermedad misma. - Tumores
La incidencia de ciertos tipos de cáncer es significativamente mayor en personas infectadas con VIH. Esto se debe principalmente a la coinfección con virus de ADN que causan cáncer.
Los consejos para los cuidadores
- Ofrece protección contra infecciones
Bacterias pueden ser mortales para las personas con VIH. Asegúrate de que tus vacunas estén al día. No dejes entrar a nadie a tu hogar si está enfermo. Lávate las manos con frecuencia y usa guantes de goma si tienes acceso a fluidos corporales o desechos. Nunca compartas herramientas personales como cepillos de dientes, pinzas o navajas para evitar que las bacterias entren en contacto con tus familiares. Además, mantén limpia la mobiliaria de tu hogar y la ropa de cama, para que ambos puedan alcanzar un estilo de vida saludable.
- Ten presente el prejuicio y la discriminación
El VIH aún está muy estigmatizado. Como miembro de la familia de una persona con VIH, necesitas conocer los hechos sobre el virus y estar consciente de tus propios prejuicios para poder convivir y apoyar a una persona con VIH. Los cuidadores no deben evitar el contacto ni las conversaciones con los pacientes. Por el contrario, deben tratar a los pacientes como lo harían si no tuvieran VIH, para que se sientan seguros y comprendidos. - El paso esencial es cuidarte a ti mismo
Como cuidador, tu salud mental es igualmente importante, lo que significa que necesitas alimentarte y descansar adecuadamente. Si te sientes estresado, puedes considerar consultar a un consejero o unirte a un grupo de apoyo y hablar con alguien que haya vivido una situación similar.
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